Detalles de la Práctica
Vestimenta
En el karate se utiliza un karategi, el cual está formado por tres elementos, el Gi o chaqueta, el Obi o cinturón y el pantalón, el color de este debe ser blanco, ya que dicho color refleja la pureza de los practicantes, y es un elemento indispensable para la práctica de la disciplina.
Otras fuentes hablan que el color blanco del traje de karate representa a una vestimenta fúnebre, por lo cual, el Budoka o Karateca se enfrenta a la batalla de entrenar sin miedos. Éste simbolismo vendría de la tradición de los samurais y que hoy debe entenderse como la vacuidad mental que debe tener el practicante en el Dojo.
Cinturones
Los cinturones actuales en España son siete, y se empieza con el blanco para los principiantes. Con el aprendizaje progresivo de las técnicas se va subiendo de nivel y va cambiando el color del cinturón. Al blanco le siguen (por orden de menor a mayor) el amarillo, el naranja, el verde, el azul, el marrón y finalmente el negro. Una vez se es cinturón negro, se sigue aumentando progresivamente en grados (llamados danes). Existe hasta el 10º dan. Entre cada color existe otro cinturón que es la mezcla entre su cinturón anterior y el que le sigue. El nombre de estos cinturones se pronuncia diciendo primero el color del cinturón anterior y luego el color al que se pasa posteriormente; se les da a los alumnos que todavía no son muy grandes, para evitar su aburrimiento al tener que esperar para pasar de un cinturón a otro, son los siguientes: blanco-amarillo, amarillo-naranja, naranja-verde, verde-azul y azul-marrón. Después de este último se pasa al marrón y seguido de éste, se pasa directamente al negro.
Tradicionalmente sólo existían dos cinturones: blanco para el soninza (alumno) y negro para el sensei (maestro). Existían otros cinturones, pero no globalmente aceptados: blanco-negro en función del dan, rojo para los grandes maestros...
Posteriormente se establecieron los kyus o cinturones de nivel inferior. Estos son equivalentes a los actuales cinturones de color y nombrarlos como tal es la actitud correcta, teniendo en cuenta que la numeración es en orden inverso (de décimo a primer kyu). Los danes o cinturones de nivel superior se representan con el color negro, sin obviar variantes como cintas o colores mixtos, según el dan. La numeración es ascendente, de primer a décimo dan. Esta numeración varía según la escuela, siendo lo habitual en la actualidad diez grados, pero manteniéndose en escuelas tradicionales un sistema de cinco danes.
Objetivo
La máxima del maestro Gichin Funakoshi fue Karate ni sente nashi, que significa que en el karate no existe el ataque, considerándose el karate un medio para la evolución personal a través de técnicas físicas. El karate se caracteriza por procedimientos y normas de respeto y etiqueta, debido a su origen en el espíritu del Bushido japonés.
El karate es también un gran sistema de defensa personal que ayuda a canalizar la impulsividad de la persona a través de la gran actividad física que se realiza. Es un inmejorable sistema para el desarrollo físico, pues pone en juego todos los sistemas del cuerpo y los amplía al tiempo que favorece todos sus funcionamientos; aunque lo principal es que desarrolla la personalidad y el carácter de quien lo practica, siendo éste su verdadero objetivo.
La práctica de este arte tiene un impacto positivo en el bienestar psicológico de sus practicantes . Su carácter de práctica de grupo ayuda a que la gente se relacione de mejor manera, a los niños que son algo tímidos le ayuda a desenvolverse y a los más inquietos les ayuda a canalizar sus energías.
Parábola
Existe una historia que refleja el sentido del karate. Es una parábola acerca del Do (camino) y un hombre insignificante.
Un karateka preguntaba a su Sensei: ¿Cuál es la diferencia entre un hombre del Do y un hombre insignificante?
El Sensei respondió: "Cuando el hombre insignificante recibe el primer Dan, corre rápidamente a su casa gritando a todos el hecho. Después de recibir su segundo Dan, escala el techo de su casa, y lo grita a todos. Al obtener el tercer Dan, recorrerá la ciudad contándoselo a cuantas personas encuentre."
El Sensei continuó: "Un hombre del Do que recibe su primer Dan, inclinará su cabeza en señal de gratitud; después de recibir su segundo Dan, inclinará su cabeza y sus hombros; y al llegar al tercer Dan, se inclinará hasta la cintura, y en la calle, caminará junto a la pared, para pasar desapercibido. Cuanto más grande sea la experiencia, habilidad y potencia, mayor será también su prudencia y humildad".