Uno de nuestros mayores sueños se concretaba, el estadio propio. Aquellos hombres notorios y anónimos veían como ese ideal se lograba. Muchos fueron los momentos de alegría y angustia; cuando algo se lograba o se frustraba esos olimpistas que dieron todo a cambio de nada; los anónimos que fueron el soporte de aquellos que estaban al frente para lograr lo que parecía imposible.-

Como quisiéramos que las generaciones actuales pudieran sentir la emoción que se vivió, pero las emociones se viven, se sienten, pero no se trasmiten.-
Hombres como A. Passadore, E. Rastelli, C. Lavorerio, J.P. Cuezzo, M. Carzoglio, J. Bourdiel, J.C. Saettone, J. Israel. En estos nombres queremos reconocer a todos aquellos olimpistas que dejaron su esfuerzo en lo que hoy todos disfrutamos. A aquellos jugadores que pisaron por primera vez en forma oficial el parque de nuestro estadio principal disputando un partido inaugural con el Club Welcome.

Ellos fueron: Sergio Pisano, Mario Enrich, Franklin Tesei, Walter Curbelo, Mauro Raviolo, Sergio Salaverry, Ricardo Levratto, Juan Alonzo, Julián Coitiño, Carlos Baccino, Aldo Raineri y Estanislao Casales (jugadores de Olimpia), como Director Técnico Luis A. Burgueño y delegado Rómulo Tanzi.-
Hoy los recordamos con respeto y cariño, ese mismo respeto y cariño que ellos pusieron defendiendo las alas rojas. Hace exactamente medio siglo era el estadio más grande del País. Hoy gracias al esfuerzo de otros directivos y la nueva savia olimpista tenemos el mismo estadio cerrado y con el piso flotante también más grande del País.-
Que las generaciones emergentes tomen conocimiento de este esfuerzo para que nuestro Olimpia siga siendo ejemplo en el deporte nacional.-
Buby Alonzo